lunes, 29 de diciembre de 2008

Los mejores discos del 2008


Ahora sí, la lista que me faltaba, la de los discos. Hay de todo, como siempre el orden en que presento los discos no sigue un orden específico, salvo el primero que es mi predilecto. La sensación que me deja el 2008 es que no fue tan efectivo musicalmente hablando como el año anterior, pero aún así hay algunos discos que merecen
destacarse y mi propuesta, como siempre, es compartir. De paso aprovecho para invitarlos a que chusmeen también la lista del 2007, a la cual le agregué una modificación pequeña pero muy importante.

VIVA LA VIDA OR DEATH AND ALL HIS FRIENDS
COLDPLAY

Ya le he dedicado un post a este álbum (ver acá). Sólo quería agregar que tras escuchar varios discos bien diferentes este año, Viva la Vida sigue siendo mi preferido. Todavía me cuesta comprender a la gente "anti-Coldplay", no sé si es un rechazo que despierta la figura de Chris Martin, o el hecho de que sean una banda mainstream, o algún otro motivo, no lo sé. En este blog de hecho se privilegia más lo alternativo que lo mainstream, lo que creo que aún vuelve más significativa mi elección de este álbum como el mejor (o el que más me gustó, que a mis fines es lo mismo) del 2008. En aquel post ya me había expresado claramente respecto a la agradable sorpresa que me provocó el giro de Coldplay, sigo sosteniéndolo. De hecho hay muchas bandas que "evolucionan" pero no terminan por convencer. Lo de Coldplay fue ampliamente positivo, a tal punto de que, habiendo tantos grandes regresos este año que no supusieron nada fascinante, Viva La Vida va a ser una de las principales postales de este año musical.


ORACULAR SPECTACULAR

MGMT

¿Qué pasa cuando un disco te puede llevar de viaje por la psicodelia de los 60, el glam de los 70 y el electropop de los 80? Indudablemente, muestra sus credenciales para ser considerado uno de los mejores discos del año. The Management, o simplemente MGMT, son dos muchachos (Andrew VanWyngarden y Ben Goldwasser) que debutan en formato disco a principios de este año, pero que ya venían cosechando seguidores desde el año pasado gracias a las bondades de Internet. Mucha psicodelia y mucho electro, canciones bailables y baladas, uso de falsetes y voces tipo Bee Gees, y la voz de Andrew en algunos temas recuerdan al mismísimo Mick Jagger en sus épocas de juventud. Muchos elementos para un solo álbum, pero sin caer en ningún exceso ni en un eclecticismo mediocre. Si bien se puede apreciar todo un abanico de influencias, hay que reconocer que los muchachos han hecho elaboración propia. Su ingrediente principal es la simple diversión, nadie la puede pasar mal con este disco.

Temas destacados hay muchos. Time to pretend es un auténtico himno, donde los MGMT enumeran todos los excesos que hacen a la vida de un rockstar y que según ellos estan dispuestos a conseguir (la letra es imperdible); además de ser una canción ideal como carta de presentación de un disco revelación, gracias a ese beat archipegajoso que no te podés sacar de la cabeza. Otro bombazo indiscutido es Kids, lo más electro y bailable del álbum, ideal para las pistas de baile. Casi nos ponemos onda disco al escuchar Electric Feel, donde las voces suenan a los Bee Gees pero sin ser los Scissor Sisters. A la hora de bajar bien la intensidad, me quedo con The Youth, toda una declaración de principios y con un estribillo que invita a ser coreado. Pieces Of What es una gran balada que pareciera estar cantada por un Jagger o un Bowie durante los 70’s.

Qué más decir, un gran debut para una banda que promete…


MONSTER
OOMPH!

Los alemanes ya tienen una larga trayectoria, Monster es su décimo disco de estudio y refleja perfectamente la etapa más comercial de una banda que estuvo fácilmente una década peleándola desde abajo. Y suele pasar que cuando una banda se comercializa, sus fans de los primeros días se vuelven en contra, quizá porque su orgullo no les permite dejar de ser aquellos únicos privilegiados. El asunto es que Oomph hace tiempo que demuestra que por más que sus canciones sean mas accesibles y hiteras no ha perdido para nada su calidad. Y Monster viene a consolidarlos como una de las mejores bandas alemanas de la actualidad. Desde que abre el fuego con Beim Ersten Mal Tuts Immer Weh (la canción del video polémico-erótico-censurado) la banda suena fuerte, prolija y accesible, demostrando (por si hacía falta) que son imprescindibles a la hora de hablar de metal industrial. Otros temas muy gancheros hacen de Monster un disco absolutamente disfrutable y de Oomph una banda de la que te podés enamorar fácilmente a pesar de la barrera del lenguaje, basta escuchar el hit Labyrinth, el más electro Revolution (con un aire a Nine Ich Nails, y que nos retrotrae a sus primeros trabajos) o el cierre espectacular que hacen con Brich Aus, una canción que no se detiene, de esas que te gustaría que no termine y donde Dero deja todo. Wer Schoen Sein Hill Muss Leid es probablemente mi canción favorita del disco, donde se suman arreglos de piano a la fuerza instrumental. Pero también hay espacio para las baladas, baladas al estilo Oomph por supuesto, donde el ritmo es más pausado pero no menos intenso, y donde la voz de Dero pasa a un primerísimo plano; buenos ejemplos de ello son 6 Fuss Tiefer, Auf Kurs y Lass Mich Raus, ésta última con un vibrante segmento final.

En síntesis, Monster es un album redondito, ampliamente disfrutable e igualmente accesible, con varios temas que quedan resonando en tu cabeza.


NOUNS

NO AGE


Noise en su máxima expresión. Ruido, distorsión, feedback. Esa es la esencia de un álbum que si bien no puede calificarse de original o innovador, pues parece un hijo perdido de la familia lo-fi e indie noise que a finales de los 80 y principios de los 90 sumergían en creatividad al rock alternativo mientras el grunge daba la cara, puede considerarse como un soplo de aire fresco en esta época donde todo parece estar tan cuidado, prolijo y sobreproducido. Nouns es una propuesta salvaje, desenfrenada, desestructurada o bien estructurada desde el caos. Hay punk fluyendo por las venas de estos californianos, hecho que se plasma no sólo en su iniciativa rebelde sino también en la brevedad y el ritmo de las canciones. Así hay temas como Sleeper Hold (mi favorito), Here Should Be My Home (riff simple y pegadizo), Ripped Knees o el magistral cierre de Brain Burner, que van directamente al choque. Otros temas bajan en intensidad, cobrando las densas capas de ruido un papel protagónico, y en ocasiones les dan un tinte más shoegaze: esos breves pasajes instrumentales que son Keechie e Impossible Bouquet o la hermosa Things I Did When I Was Dead sirvan de ejemplo. A un nivel intermedio entre esos dos niveles de intensidad podríamos situar al trío inicial de Miner, Eraser (corte de difusión), y Teen Creeps, piezas noise de gran valor. Es obvio que detrás de tanto ruido hay no sólo punk, sino también pop, sólo que el hecho de no tener estribillos definidos y recordables nos confunde a veces; pero, hay que decirlo, detrás de cada disco noise siempre hubo algo de pop, aunque sea sólo una pequeña dosis, y Nouns es todo un disco noise, acá, en pleno siglo XXI. Bien por ello.


LOYALTY TO LOYALTY

COLD WAR KIDS


Los chicos de la guerra fría nos entregan un segundo disco de tan buena calidad como su debut Robbers And Cowards. La fórmula no se ha visto alterada significativamente, el grupo tiene un sello bastante propio caracterizado por su indie rock-blues de guitarras rasgadas y piano estelar, y por supuesto la aguda e inconfudible voz de su cantante Nathan. Sí se puede decir que este álbum baja un cambio respecto de su predecesor. Acá se aprecian más baladas y temas ambientales, casi silenciosos. A esto nos introduce Against Privacy, que paradójicamente a su título señala que este va ser un álbum más íntimo, privado. Otros temas en la línea de Against Privacy son el blusero Golden Gate Jumpers, Avalanche In B y Every Man I Fall For, estos últimos con clara influencia de Radiohead. Pero a mi parecer, lo mejor del disco está cuando la banda decide subir un poquito más la intensidad y el ritmo. Every Valley Is Not a Lake va creciendo rapidamente y es uno de los temas clave. Relief y Mexican Dogs son dos temas irresistibles, el segundo es un poco más guitarrero que la media del disco. Pero el tema que impulsa fuerte el disco es sin duda Something Is Not Right With Me (quién no se ha dicho esto alguna vez?), primer corte de difusión y que contrasta en intensidad con el resto del disco. Dreams Old Men Dream es otra joyita, empieza con un clima tenso y luego tiene un estribillo bien a lo Cold War Kids. Y es que estos yanquis ya han definido un estilo propio, algo que a muchas bandas nuevas les está costando.

OFF WITH THEIR HEADS
KAISER CHIEFS

El tercer disco de estos ingleses ha recibido tanto críticas favorables como desfavorables. Todos coinciden en que no aporta mucha novedad; que se vea esto como un hecho malogrado o no es lo que divide aguas. Desde mi parte, yo saludo sonriente a Off With Their Heads por condensar influencias británicas notables y mantener firme la gran dosis de energía característica de los Kaiser Chiefs. A mí siempre me pareció que el sonido de esta banda (esto es una opinión muy particular) era algo así como meter a The Clash y Duran Duran en una licuadora (!). Lo cierto es que las canciones son herederas de décadas anteriores que se remontan hasta los 60. Pero, al igual que en el caso de los MGMT, no se trata de una mera repetición de lo ya hecho, sino de una elaboración propia y actualizada. La potencia de Kaiser Chiefs se puede apreciar en canciones de ritmo agitado y aires de punk y post punk inglés como la promocional Never Miss A Beat, Can't Say What I Mean, y una de mis favoritas: Half The Truth, donde Ricky Wilson se parece más a Joe Strummer y que incluye una parte rapeada. En canciones como You Want a Hitory y la irresistible Good Days, Bad Days apreciamos su vertiente mas new wave, con un guiño hacia Talking Heads. El órgano en Tomato In The Rain nos hace recordar los 60, y este tema junto con Remember You're A Girl son de una clara influencia beatleana. La inaugural Spanish Metal es una bonita pieza de un rock mas hard, lo que puede engañar un poco por ser algo diferente al resto de las canciones. Comentario aparte merece la tan mencionada (o promocionada) participación de Lilly Allen en los coros de dos canciones: Never Miss A Beat y Always Happen Like That. La verdad que esa participación especial no suma ni resta, los temas podrían funcionar perfectamente sin ese registro tan bajo y apenas distinguible de Lilly Allen (si alguien no te dice que ella hace coros ni te das cuenta). El resultado de Off With Their Heads es bastante agradable, siempre que uno no ande con pretensiones de pedirle una total innovación musical a una banda que parece no corresponderle. Por mi parte, no ando con grandes pretensiones últimamente y este álbum parece que se va a quedar en mi mp3 por bastante tiempo.

KONK
THE KOOKS



Otra vez estamos ante el dilema de si la falta de innovación es buena o mala. Y otra vez me inclino por considerar que un disco puede llegar a ser notable sin que sorprenda con un sonido nuevo. No es que me oponga a la creatividad y a la invención, nada más alejado que eso, sino que a veces es bueno volver a las bases. Los Kooks se caracterizan por eso, Konk es puro retro rock garagero empapado de tradición británica, desde los Kinks hasta Oasis, pasando por gente como Elvis Costello. Está plagado de canciones bien guitarreras, estribillos pegadizos que invitan a ser coreados. Konk se me hace un disco ideal para poner un sábado a la noche en la reunión de amigos previa a una salida, con una cervecita en la mano. Canciones intensas, melodías fugaces y guitarreos amigables hacen de Konk un disco bastante accesible y de canciones como Always Where I need To Be, See The Sun o Down To The Market pasajes totalmente disfrutables y memorables. El riff seductor de Do You Wanna todavía resuena en mi cabeza. Baladas no faltan, y en este rubro Sway se erige como mi favorita, una cancion que va ganando energía a medida que transcurren los segundos. Las demás canciones no están de relleno, son igualmente encantadoras, destacándose por ejemplo el uso de la electroacústica en Mr. Maker y las armonías vocales en todas ellas. En la historia del rock se puede advertir que se ha hecho mucho en muy poco tiempo. Tal vez sea sintomático que esta década se haya caracterizado por ofrecer una oleada de revivals de todo tipo. Es un movimiento dialéctico, en cuanto algunos artistas aparecen presentando algo complejo y extremadamente novedoso le sigue la intención, por parte de otros artistas, de recuperar la esencia del rock mas primitivo. Los Kooks juegan este segundo papel, tan necesario como el primero para el devenir del rock.

WITH ARROWS, WITH POISE
THE MYRIAD

Estos muchachos provienen de Seattle, de más está decir uno de los puntos claves en el mapa del rock alternativo norteamericano, al menos durante los 90. Pero tienen más que ver con el indie rock más actual que con el grunge en su época dorada. With arrows, with poise es una muestra de rock alternativo bien elaborado, destacado por la limpieza y claridad de cada instrumento (incluido el sintetizador), aunque pueda haber algo de distorsión como en The Accident. Han sido etiquetados como emo y como christian rock, lo cual me parece que es tergiversar el estilo de la banda. Suenan como a siglo XXI pero beben influencias del rock alternativo de segunda mitad de los 90: los Smashing Pumpkins son uno de los referentes más claros en todo el disco, y algunos temas nos acercan al Radiohead de Kid A, como Polar Bears and Shark Fins, Stuck in a Glass Elevator o Throwing Punches. A Clean Shot es con toda seguridad su tema más difundido y promocionado, incluido en el videojuego Rock Band y con un video emitido ampliamente por MTV. Y es que es un tema bien escogido, porque esa danzante melodía de bajo y ese estribillo fácil de seguir hacen que sea el hit del disco. Pero por supuesto que la oferta de los Myriad no se agota allí, aún hay otros temas de notable calidad como el inaugural You Waste Time Like a Grandfather Clock, Get On The Plane o el exótico The Holiest of Thieves. El único accidente del disco está para mí en, justamente, The Accident, que arranca bien rockera y promete mucho, pero su estribillo no me convence porque Jeremy Edwardson canta muy a lo Good Charlotte, tal vez de ahí hallan partido las calificaciones de Emo a una banda supera con creces esa etiqueta. Salvo ese detalle, el disco es altamente recomendable, y supone un aire de frescura dentro de tanto retroceso a las primeras décadas del rock.

SIGNALS, CALLS AND MARCHES
MISSION OF BURMA

Me permito hacer un poco de trampa e incluir este álbum que originalmente fue un EP editado en 1981, el cual devino casi un álbum con su reedición este año, 2008. Aquel EP constaba de 6 canciones, y fué un capítulo clave en la historia del nacimiento del rock alternativo, remontándonos a la escena post-punk estadounidense, en este caso particular Boston. Hoy, transcurridos casi 29 años desde entonces, y con 4 (importantísimas) canciones más, puedo disfrutar de Signals, calls And Marches y decir que se encuentra en el panteón de mis discos sagrados. Esta reedición arranca con el single Academy Fight Song, un verdadero himno punk, un manifiesto de la crítica esencial que el punk plantea (y que mucho tiene que ver con "La cuarta Herida") y, en consecuencia, uno de mis temas preferidos de Mission Of Burma (tal vez mi favorito). Max Ernst, tema que homenajea al famoso pintor dadaista/surrealista, era cara B de aquel single, y es todo un preludio de lo que haría Sonic Youth poco tiempo después. Creo que este tema junto a Outlaw son los que más acercan a esta banda a la escena No-Wave neoyorquina. Y es por temas como este o This Is Not A Photograph, ese punk rebelde que alude claramente a Renne Magritte, que se los suele etiquetar como una banda art-punk. Todas, absolutamente todas las canciones que está incluidas en Signals, Calls And Marches me parecen grandes. Me pasa como con los Wipers: tan grandes y tan ignorados. Fame And Fortune es una canción que puedo escuchar 100 veces seguidas sin cansarme; representa uno de los momentos más melódicos de la banda, junto a la gran pieza instrumental que cierra el disco, All World Cowboy Romance. Y ambos temas (otra vez) se anticipan a los grandiosos Sonic Youth. No quiero seguir extendiéndome hasta hacer un review completa, pero es mi deber mencionar otro himno punk que aparece en este EP/álbum, hablo de That's When I Reach For my Revolver, estribillo épico y letra que habla sobre las frustraciones que representa el aparecer de la adultez son las carácterísticas principales de la canción más popular de Mission Of Burma, una banda clave en el rock alternativo y que se merece un reconocimiento mucho mayor.

3 comentarios:

Dying dijo...

Yo doy fe que no eres un tipo mainstream, de hecho Coldplay es la única banda que conozco de tu lista :(
Me compré ese disco a los pocos días de haber salido pero por un lamentable accidente (se rayó) perdí violet hill y viva la vida jaja qué mal. (Aunque los descargué obvio)
Igual me gusta el disco pero me llegó más el X&Y, diferentes momentos de mi vida no más, cuestiones personales.
¿Escuchaste sobre la controversia de que el guitarrista norteamericano (que no es muy mainstream) Joe Satriani acusa de plagio a Coldplay por un riff o solo en el tema Viva la Vida. No sé en qué ira eso y no he leído más que rumores.
Saludos y espero celebres el 31 en la noche como corresponde ;)

Mr. Pergio dijo...

No sabía sobre el asunto del plagio. Ganó Satriani?

En el playlist puse un tema de cada disco como para que quien no conozca y tenga ganas de conocer lo haga.

Un abrazo y feliz año!

senses or nonsenses dijo...

pues excepto algunas excepciones no te creas que me suenan mucho la mayoría de los grupos ni de los discos. pero intentaré ponerle remedio pronto. a mí chris martin me ha saturado bastante, ese aire mesiánico, sin negar la calidad de 'violet hill' o 'viva la vida'. en este sentido, me decanto este año por los killers o the verve.
sobre el plagio satriani no ha sido el primero, igual es que tiene una melodía muy sencillo.
veo que eres amigo de jlo y de la parroquia de cuando el arte ataque, estaremos leyéndonos.

un abrazo.